Su Majestad la Reina preside la presentación del nuevo volumen del Diccionario Griego-Español en el CSIC

Su Majestad la Reina preside la presentación del nuevo volumen del Diccionario Griego-Español en el CSIC

El diccionario de autoridades abarca desde Homero al siglo VI d. C.

Se trata del diccionario bilingüe más extenso y de mayor calidad de griego antiguo a una  lengua moderna

Madrid, 20 de enero, 2010 Su Majestad la Reina Doña Sofía presidió ayer, martes 19 de enero, en la sede del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid [C/Albasanz,26-28], a las 19.00 horas, el acto de presentación del VII volumen del Diccionario Griego-Español (DGE). El DGE, fundado y coordinado por el académico Francisco Rodríguez Adrados, constituye el diccionario bilingüe más extenso y de mayor calidad de la lengua griega antigua a una lengua moderna realizado hasta el momento.

Esta obra del CSIC, que lleva publicándose volumen a volumen desde 1980, es un diccionario de autoridades: todas las traducciones y acepciones están documentadas con citas de autores literarios y textos documentales (inscripciones y papiros) que abarcan desde la época micénica y Homero hasta el siglo VI d.C. 

Su inmediato predecesor es el diccionario griego-inglés de Liddell-Scott-Jones, cuya última edición es de 1940. Este diccionario cubre algunos campos, como el léxico cristiano, profundiza poco en otros, como el léxico técnico, y, por su fecha, no recoge el léxico procedente de los hallazgos en papiros, inscripciones y nuevas ediciones de textos de las últimas décadas.

Al acto de presentación acudieron, entre otras autoridades, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre Gil de Biedma, el embajador de la República Helénica en España, Nicolás Zafiropoulos, la secretaria de Estado de Educación y Formación Profesional, Eva Almunia Badía, la viceministra de Cultura y Turismo de la República Helénica en España, Ángela Gerekou, así como el presidente del CSIC, Rafael Rodrigo Montero. Rodríguez Adrados, junto con la investigadora principal del volumen VII del DGE, Elvira Gangutia, y el actual investigador principal del proyecto del Diccionario, Juan Rodríguez Somolinos, intervendrán para explicar las aportaciones de este proyecto a la lexicografía griega y su relevancia científica internacional.

El coordinador del proyecto, Francisco Rodríguez Adrados, explicó: “Cuando empezamos con el proyecto dimos con una laguna en la que la ciencia internacional de la lexicografía apenas sí había reparado: un gran diccionario de griego antiguo, desde el micénico del segundo milenio antes de Cristo hasta el bizantino del siglo VI después de Cristo. Un diccionario a la altura de nuestro tiempo no existía, ni en cuanto al volumen ni en cuanto a los métodos lexicográficos”.

El DGE está basado en una amplia recogida de materiales léxicos de base y en un nuevo estudio y sistematización de dichos materiales, de acuerdo a principios lexicográficos renovados con los avances conseguidos por la lingüística moderna.

El contenido de este volumen VII se enmarca en su totalidad en la letra épsilon, una de las más extensas del alfabeto griego, y abarca un segmento del léxico de notable dificultad, formado en su mayor parte por palabras que comienzan por los prefijos ek- y en-. Según describió la investigadora principal del volumen VII, Elvira Gangutia, del CSIC: “El Diccionario empieza con la palabra ekpelleúo y acaba con exauos. Εκpelleúo significa cobrar impuestos y sus escasas citas proceden de papiros greco-egipcios tardíos, del siglo VI d. C. y más tarde; la última, exauos, es un término documentado sólo en unos versos atribuidos al gran poeta lesbio Alceo de los siglos VII/VI a. C., con el dudoso sentido, dado lo fragmentario del texto, de muy seco”.

“Hay que poner de relieve que este volumen VII contiene numerosos artículos extensos de gran diversidad semántica, así como muchas palabras y familias léxicas, como la experiencia, el comercio, el aceite, la esperanza o la libertad, importantes en la historia de la lengua griega y con gran trasfondo cultural, filosófico o ideológico”, señaló el investigador principal del proyecto, Juan Rodríguez Somolinos, también del CSIC.

UN 90% DE LAS LENGUAS EUROPEAS

El léxico griego resulta fundamental para la creación del léxico culto y científico de todas las lenguas, e incluso para la lengua coloquial. “En todas nuestras lenguas, los elementos de composición y derivación de las palabras son griegos en una proporción altísima, en torno al 90%. ¿Qué haríamos hoy sin a-, di-, eu-, dia-, filo-, geo-, logo- y mil prefijos más en los comienzos de palabra, o sin fines de palabra como -filo o -logo, otra vez, o bien con -ía, -ico, -ismo, -ma, -sis, -osis, etc.?”, interpeló Rodríguez Adrados. Y sentenció: “Nuestras lenguas europeas son un semigriego o criptogriego. Sin esas palabras no podríamos ni abrir la boca”.

El equipo de lingüistas del CSIC ha de enfrentarse en este proyecto a la alta filosofía de los neoplatónicos y los teólogos cristianos o los matemáticos, los papiros que recogen desde la carta de un hijo pidiéndole dinero a su padre, la lista de una lavandera o los problemas de algún griego de Egipto con Hacienda. “Nuestra obra exige constancia, un poco de milagro y un mucho de tiempo”, resumió Rodríguez Adrados.

UNA LENGUA APARCADA EN LOS PLANES DE ESTUDIO

Con esta obra, destacan los investigadores, España se pone a la cabeza de los estudios de lexicografía a nivel mundial, lo que contrasta, según manifiestan, con el trato desfavorable que las lenguas clásicas han recibido en los planes de estudio. Para Rodríguez Adrados: “Ha sido penoso que en España, tras tanto crecimiento de los estudios de griego, estos hayan descendido drásticamente en la enseñanza por causa de reformas que nos han sido desfavorables, también para el latín. Algo habría que corregir, ahora que se habla de una remodelación de los planes de estudio”.

Fuente
CSIC Comunicación